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Ralsina.Me — El sitio web de Roberto Alsina

La ceremonia del té en Buenos Aires

<div cla­ss=­fli­ck­r> <a hre­f="http://www.­fli­ck­r.­co­m/­pho­to­s/­ral­si­na/4773296126/" ti­tle="­ca­fe­ci­to by ral­si­na_2000, on Fli­ck­r"><i­mg sr­c="http://­far­m5.s­ta­ti­c.­fli­ck­r.­co­m/4095/4773296126_7e9­c75179a.­j­pg" al­t="­ca­fe­ci­to­"></a></­di­v>

Yo me sien­to en la me­sa de la ven­ta­na de La Fa­ro­la y el mo­zo me trae (sin que lo pi­da) un cor­ta­do en ja­rri­to con tres fac­tu­ras sur­ti­da­s. Ahí leo el dia­rio (de atrás pa­ra ade­lan­te), pa­go y me voy a tra­ba­jar a ca­sa.

Em­pe­za­ría ca­da día de esa for­ma si pu­die­ra. Es un gran co­mien­zo de la jor­na­da. Me ha­ce em­pe­zar re­la­ja­do. Po­ne una fron­te­ra en­tre el pa­pá que lle­va el ne­ne al jar­dín y el em­pe­zar el tra­ba­jo, aun­que lo ha­ga en ca­sa.

Los ri­tua­les son có­mo­do­s. Son bue­nos pa­ra to­do­s. Por otro la­do, son una por­que­ría, des­per­di­cian re­cur­sos y son un pro­ble­ma.

Se­gu­ro, mi ca­fé+­dia­rio es­tá bue­no, pe­ro me cues­ta $15 al día, o sea más de $5700 al año, o bas­tan­te más de la mi­tad de lo que cues­ta el co­le­gio de mi hi­jo, así que lo ha­go una vez por se­ma­na, y el res­to del tiem­po me com­pro las mis­mas mal­di­tas fac­tu­ras y to­mo el ca­fé en ca­sa, le­yen­do el dia­rio en la ne­tbook (La­men­ta­ble­men­te no hay ma­ne­ra de leer el dia­rio de atrás pa­ra ade­lan­te en in­ter­ne­t).

Lo que pa­só es que me di cuen­ta que caí en una ru­ti­na, de­ci­dí si ser­vía un pro­pó­si­to útil (sí), es­ti­mé el cos­to­($5700/a­ño) y de­ci­dí que no me con­ve­nía. Eso es ac­tuar ra­cio­nal­men­te, y mi elec­ción me pa­re­ce co­rrec­ta. Lo me­jor no es si­quie­ra el di­ne­ro aho­rra­do, sino sa­ber que es­toy pres­tan­do aten­ción.

Ayer es­ta­ba le­yen­do un dia­rio que no de­be­ría leer 1 y me cru­cé con un ar­tícu­lo de re­lleno so­bre en­se­ñar pro­to­co­lo del té a chi­cos (en rea­li­dad ne­na­s) de 6 a 13 año­s, en un té en el Al­vea­r.

Es una pa­va­da sin sen­ti­do, pe­ro es la cla­se de sin­sen­ti­do que me saca, acá hay al­gu­nas ci­ta­s:

"O­tra ni­ña pi­dió azú­ca­r, a pe­sar de que lo co­rrec­to es no en­dul­zar el té."

A la ho­ra de un­tar el sco­ne o la tos­ta­da, nun­ca hay que ha­cer­lo com­ple­ta­men­te. "Hay que po­ner el dul­ce só­lo en la por­ción que se va a co­mer y nun­ca di­rec­ta­men­te del po­te. Pri­me­ro se po­ne un po­co de dul­ce en el pla­to y des­pué­s, se un­ta el pan"

...­la pan­za del te­ne­dor des­can­sa se­gún lo que se aca­ba de co­me­r: ha­cia aba­jo, si se co­mió una tor­ta, o ha­cia arri­ba, si, por ejem­plo, se ter­mi­nó de co­mer una por­ción de car­ne...

Aun­que pa­rez­ca no­ve­do­so, el pro­to­co­lo pa­ra ni­ños tie­ne 500 años de his­to­ria. El pre­cur­sor fue el hu­ma­nis­ta ho­lan­dés Eras­mo de Ro­tter­da­m, que, en 1530, pu­bli­có un tra­ta­do de ci­vi­li­dad di­ri­gi­do a to­dos los ni­ño­s, so­bre to­do los de la cor­te, en el que pre­sen­ta­ba un có­di­go co­mún de com­por­ta­mien­tos pa­ra fa­ci­li­tar las in­te­rac­cio­nes so­cia­le­s...

Por dón­de em­pie­zo­... que tal ¿es­ta gen­te se da cuen­ta que es­to es un sin­sen­ti­do in­ven­ta­do? ¿La pan­za del te­ne­dor pa­ra arri­ba o pa­ra aba­jo? ¿El dul­ce en el pla­to? ¿Té amar­go pa­ra ne­nas de 6? ¿E­ras­mo de Ro­tter­dam en 1530?

Es­to es ri­tua­l. Es ri­tual sin sig­ni­fi­ca­do. ¿Si no vi­vi­mos en la cor­te ho­lan­de­sa de 1530, por­qué de­be­ría pa­re­cer­nos "co­rrec­to" ac­tuar co­mo ello­s? ¿Por­qué no ac­tuar co­mo ma­rro­quíes del si­glo 20 y co­mer con la ma­no de­re­cha? ¡Por lo me­nos la co­mi­da ma­rro­quí es sa­bro­sa, no co­mo los sco­nes!

Por su­pues­to que no es­toy en contra de usar una ser­vi­lle­ta en vez de chu­par­te los de­dos (pe­ro si te los chu­pás no te voy a de­cir na­da, y más va­le que si no hay ser­vi­lle­tas lo pien­so ha­ce­r), pe­ro to­das esas re­glas sin ex­pli­ca­ción son exac­ta­men­te lo que un chi­co no tie­ne que re­ci­bi­r.

Sí a ve­ces hay que plan­tar­se y de­cir "se ha­ce así y no te lo pue­do ex­pli­car to­da­vía" pe­ro esa es la ex­cep­ción y no la re­gla.

¿Por qué hay que user ser­vi­lle­ta? Por­que si no te­nés los de­dos pe­ga­jo­sos y de­jás mar­ca­s. ¿Por qué el te­ne­dor va siem­pre en el pla­to? Por­que no ten­go ga­nas de la­var dos man­te­les al día. ¿Por qué la mer­me­la­da va del fras­co a la tos­ta­da? Por­que no quie­ro so­bran­tes de mer­me­la­da en el pla­to, gra­cia­s.

Si les en­se­ñás a los chi­cos que hay mon­to­nes de re­glas ar­bi­trrias sin mo­ti­vo, aún en co­sas in­sig­ni­fi­can­tes co­mo el té, les es­tás dan­do un mal há­bi­to, les es­tás en­se­ñan­do que la au­to­ri­dad es la ra­zó­n, que el há­bi­to es la ver­da­d, que la tra­di­ción es la le­y.

Y si ha­cés eso (que zeus te par­ta) en­ton­ces ca­paz que ellos tam­bién lo ha­gan, y los ri­tua­les se cal­ci­fi­can y ter­mi­nás con un país lleno de ta­ra­dos con cá­ma­ras de eco en vez de opi­nio­nes.

La ri­tua­li­za­ción de co­sas co­mu­nes es un sig­no de de­ca­den­cia en la so­cie­da­d. Mien­tras más se ri­tua­li­zan las co­sas sen­ci­lla­s, me­nos es­tás pen­san­do pen­sa­mien­tos com­ple­jo­s, más des­per­di­ciás tu men­te en lo tri­via­l.

Así que da­me un gus­to, co­mé­te una tor­ta y de­já el te­ne­dor pan­za arri­ba. O me­jo­r: no mi­res co­mo que­da, y que no te im­por­te.

1

Soy hi­per­ten­so, Es­te dia­rio me ener­va, así que es ma­lo pa­ra mí.

Alguna gente carece de sentido de la proporción

Len­gua­je

Las dis­cu­sio­nes acer­ca de co­mo es­cri­bir un li­bro téc­ni­co en cas­te­llano son eter­na­s. Que en Es­pa­ña se tra­du­ce to­do to­do to­do. Que en Ar­gen­ti­na no. Que de­cir "ca­de­na de ca­rac­te­res" en lu­gar de string es ma­lo pa­ra la eco­lo­gía.

Por suer­te en es­te li­bro hay un úni­co cri­te­rio su­pe­ra­dor que oja­lá otros li­bros adop­ten: Es­tá es­cri­to co­mo es­cri­bo yo. Ni un po­qui­to dis­tin­to. No creo que si­quie­ra ca­li­fi­que co­mo cas­te­lla­no, co­mo mu­cho es­tá es­cri­to en ar­gen­tino. Si a los lec­to­res de la ex ma­dre pa­tria les mo­les­ta el es­ti­lo­... tra­dúz­can­lo.

Y hoy re­ci­bí es­te email (no un co­rreo­-e!):

Salu­do­s:

Es­ta­ba le­yen­do su tu­to­rial has­ta que lle­gué al pá­rra­fo don­de nos re­cri­mi­na o pa­re­ce que le mo­les­ta que en Es­pa­ña se tra­duz­ca to­do to­do to­do y Ar­gen­ti­na na­da. Pues co­mo lec­tor de la ex-­ma­dre pa­tria de­cir­le [si­c] que nos gus­ta es­cri­bir en nue­tro idio­ma y que no so­lo no me voy a mo­les­tar en tra­du­cir del ar­gen­tino al es­pa­ñol sino que ni si­quie­ra voy a leer su ho­rri­ble ar­gen­tin­glis­h. Un fa­vo­r, apren­ded bien el in­glés y de­jar de mal­tra­tar al vie­jo idio­ma es­pa­ño­l. Ya sa­be: un ar­gen­tino es un ita­liano que ha­bla es­pa­ñol (o eso di­cen) y que se cree ¡in­glé­s!. Bús­quen­se un si­coa­na­lis­ta de los que tan­to pa­re­ce que tie­nen por allí a ver si su­pe­ran el com­ple­jo de in­fe­rio­ri­dad y de­jan de odiar tan­to.

Res­pon­dí en un tono ade­cua­da­men­te in­sul­tan­te (re­cuer­do de­cir que me pa­re­cía una re­ve­ren­da pe­lo­tu­dez lo que de­cía), pe­ro que­ría com­par­tir que hay gen­te que es­tá tan mo­les­ta de que uno no es­cri­ba un li­bro co­mo ellos quie­ren que no tie­ne pro­ble­mas en in­sul­tar al país de uno. ¡Pe­ro el que odia es uno! ¡Qué di­ver­ti­do!

City

Review:

A bit old fash­ioned but in­ter­est­ing.

Las mentiras buenas

Es­ta­ba un de­tec­ti­ve fla­qui­to lla­ma­do Mun­ch (pa­re­ci­do al cua­dro de Ed­vard Mun­ch), in­te­rro­gan­do a al­guien por al­go. Y se eno­ja. Muy muy muy eno­ja­do, y di­ce es­to:

"¿­Te es­tás guar­dan­do las men­ti­ras bue­nas pa­ra un po­li­cía más in­te­li­gen­te, no? [...] Lle­vo diez años en ho­mi­ci­dio­s. Si me vas a men­ti­r, men­tí­me con res­pe­to­."

Nun­ca me ol­vi­do esa lí­nea por­que ha­bla de una de las co­sas que más me mo­les­tan en la vi­da, cuan­do al­guien me di­ce co­sas que son ob­via, trans­pa­ren­te­men­te fal­sas só­lo por­que es­pe­ran que les si­ga la co­rrien­te, por­que de­cir­les que son pa­va­das es de­ma­sia­do la­bu­ro, o ma­le­du­ca­do, o una pér­di­da de tiem­po, o me ha­ce que­dar ma­l, o lo que sea.

Y es cier­to. La ma­yor par­te del tiem­po les sa­le bien, y es­tá bien por­que tam­bién es­tá es­te la­do de la his­to­ria:

http://imgs.xkcd.com/comics/duty_calls.png

Por otro la­do, es­tán aque­llos que no sa­ben que es­tán di­cien­do pa­va­da­s. No ten­go que eno­jar­me con ellos por tra­tar­me co­mo un gil que no se va a dar cuen­ta por­que ellos mis­mos no se die­ron cuen­ta y me­re­cen una ma­no.

Mi post an­te­rior fue acer­ca de ese ti­po de co­sa en un de­ba­te es­pe­cí­fi­co, el del ma­tri­mo­nio ga­y, pe­ro po­dría ha­cer lo mis­mo con ca­si cual­quier co­sa que va­le la pe­na dis­cu­ti­r, y me mo­les­té en es­cri­bir esas po­si­cio­nes con ex­pli­ca­cio­nes de por­qué no fun­cio­nan en par­te pa­ra dar mi po­si­ción a fa­vor pe­ro en par­te por­que quier un de­ba­te in­te­re­san­te. Quie­ro bue­nas ideas del otro la­do, ¿si no vie­nen con al­go pa­ra pe­ga­r, pa­ra que vie­nen? ¿A­don­de es­tá la gra­cia de ga­nar una ba­ta­lla in­te­lec­tual contra un ad­ver­sa­rio des­ar­ma­do?

¡Com­par­to la in­dig­na­ción de Mun­ch! ¿Tan po­co te im­por­ta la ver­dad que mos­trás men­ti­ras que ni pa­re­cen cier­ta­s? ¿Fal­se­da­des tan flo­jas que se caen si las mi­rás fuer­te? ¿Tan po­co te res­pe­tás que mos­trás ese ce­re­bro en pú­bli­co? ¡Res­pe­tá­me cuan­do me men­tís! ¡u­sá las men­ti­ras bue­na­s!

Si el otro la­do no pue­de im­pul­sar una po­si­ción co­he­ren­te, ¿por qué hay de­ba­te? Es­ta­mos pe­lean­do contra hu­mo, contra há­bi­tos y cos­tum­bres sin nin­gún pen­sa­mien­to atrá­s? ¿Es­ta­mos pe­lean­do contra na­da? Eso es tris­te por­que hay gen­te del otro la­do, y eso quie­re de­cir que ellos es­tán pe­lean­do por la na­da. ¿Son mal­di­tos ven­de­do­res de hu­mo? ¿De­fen­so­res del va­cío?

Sí, esa gen­te me eno­ja. Sí, no de­be­ría. Sí, me veo ton­to mu­chas ve­ce­s. No, no me im­por­ta.


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