Skip to main content

Ralsina.Me — Roberto Alsina's website

El Resto de París

Adi­vi­nen qué? Es­cribir dos posts al día du­rante las va­ca­ciones no es fá­cil! En­tonces acá vá el resto, to­do jun­to, largo y con foti­tos.

El úl­ti­mo re­porte fué de cuan­do subi­mos a la torre Eif­fel. De­spués de eso pasaron muchas cosas. A la mañana sigu­iente sal­imos a cam­i­nar con Rosario mien­tras Tato y mamá des­cans­a­ban un po­quito. Nos sen­ta­mos a tomar un café, char­lam­os. Me dice, sacáme fo­tos co­mo si es­tu­viéramos ha­cien­do una pro­duc­ción fo­tográ­fi­ca. En esa clase de cosas, el fotó­grafo le habla con­stan­te­mente a las mod­e­los di­cién­dole pavadas, lo primero que se me ocurre es ... París ... Fran­cia ... Rev­olu­ción France­sa ... "trans­mitime de­s­pre­cio por los campesinos"

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000191.JPG

¡No se te ocur­ra pon­er es­ta fo­to!

En fin, nos reí­mos un ra­to, cam­i­namos, a la vuelta pasamos por la puer­ta de un Mc­Don­alds y de­s­cubrí que he vivi­do en­gaña­do. Primero un poco de con­tex­to (em­pieza alrede­dor de 0:50):

Si hay al­go que sabía de París, es que al­lá el cuar­to de li­bra se lla­ma "Royale with cheese". Imagí­nense mi de­silusión:

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000198.JPG

¿O­h, Vin­cent Ve­g­a, nun­ca fuiste a París, ver­dad?

Esa tarde me sen­tía medio mal, así que me quedé en el de­par­ta­men­to des­cansan­do y los demás se fueron a pasear en colec­ti­vo turís­ti­co con Les Cars Rouges.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/2P1000235.JPG

¡TEN­GO FRÍO MAMI!

Pasearon, se di­virtieron, volvieron, comi­mos, a la cucha. Día sigu­ien­te, aprove­cho que habían saca­do bo­le­tos de dos días, y me voy yo a hac­er lo mis­mo con Rosari­o. No soy un hom­bre frio­len­to. No les puedo ex­plicar co­mo me cagué de frío an­dan­do en un colec­ti­vo de­s­cu­bier­to un día de llovizni­ta de 5 gra­dos. El prob­le­ma es que si vas aden­tro no ves nada, en­tonces es ar­ri­ba o joder­se. Así que fuimos ar­rib­a, nos abrig­amos, y a ver París.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000254.JPG

Es­to era al prin­ci­pi­o...

Cuan­do paramos en el Tro­cadero, vi­mos que había otro colec­ti­vo que es­ta­ba vacío, y de­cidi­mos cam­biarnos. Mala idea. Nos tocó el úni­co francés lo­co que vi­mos en dos se­m­anas, y jus­to era el chofer. Ibamos ar­rib­a, y lo es­cuch­a­ba a los alar­i­dos (es­pero que) hablan­do por telé­fono. Es­ta­ba tan saca­do que Rosario se em­pezó a asus­tar. Para cer­ca de Champ de Mars, y ba­jamos para salir y es­per­ar el sigu­ien­te, y nos dice "es­ta no es una parada, no se pueden ba­jar, tienen que es­per­ar 20 min­u­tos".

Pen­san­do que bueno, era chiq­ui­to, y prob­a­ble­mente la fuerza desmesura­da de los de­mentes es un ru­mor sin prue­bas ex­per­i­men­tales, pen­sé en de­cir­le que nos ba­jábamos y se de­jara de joder, pero ... ma sí, nos sen­ta­mos ar­ri­ba y es­per­amos a la sigu­iente para­da.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/3_P1000298.JPG

Es­peran­do que nos libere el sicó­pa­ta.

Nos ba­jamos en­frente de la Torre Eif­fel y cruzamos Champ de Mars para re­tomar en la sigu­iente para­da. Us­to había una ex­posi­ción de ... os­os in­ter­na­cionales. Ca­da país dec­ora­ba un oso para dar un men­saje pos­i­tivo, la unión de los pueblos, etc.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/3_P1000301.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/3_P1000302.JPG

El oso ar­genti­no, dis­culpen, es una porteña­da ridícu­la.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/3_P1000304.JPG

El oso cubano es una pro­pa­gan­da de taba­co.

En fin, di­mos vueltas, vi­mos mon­tones de cosas her­mosas, hay al­go así co­mo 200 fo­tos de esa vuelta.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/3_P1000386.JPG

Si­go en­am­ora­do de mi ca­mari­ta. Saca fo­tos de­centes des­de un bon­di en movimien­to.

Pasamos por los lu­gares típi­cos, Place de la Con­corde, Place Ven­dome, La Madeleine, y ... la ópera Gar­nier. Es un ed­i­fi­cio ridícu­lo. To­do es­tá dec­o­rado, to­do tiene una es­tat­u­a, al­go es­crito, una moldu­ra, es her­moso. ¿Por qué pasó de mo­da ese es­tilo? ¿Por qué aho­ra hablan de las líneas limpias, del as­cetismo, y con­struí­mos bási­ca­mente ca­jas de za­p­atos de vidri­o?

¿A­ca­so al­guien va a vi­a­jar miles de kilómet­ros den­tro de 100 años para ver ed­i­fi­cios cuadra­dos de vidri­o? No, no cre­o. Creo que nos han con­ven­ci­do que eso nue­vo es lin­do só­lo porque es más bara­to y más fá­cil. En fin. Una cosa co­pa­da de Les Cars Rouges es que tiene el tour de au­dio que te cuen­ta so­bre la his­to­ria de los lu­gares que vas vien­do, tipo "este es el reloj más an­tiguo de Fran­ci­a" o "este es el puente Pepe Le Pew, por el gen­er­al Le Pew de la guer­ra de la marosca del si­go XVI". Eso hace que to­do suene más im­por­tante. Imag­ináte en­trar a Avel­lane­da es­cuchan­do "este es el Puente Pueyrredón, así lla­ma­do por el mil­i­tar y políti­co que fue di­rec­tor supre­mo du­rante las guer­ras de la in­de­pen­den­ci­a". Es el mis­mo puente cachu­zo, pero tiene más carác­ter.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000394.JPG

El do­rado, con buen gus­to, no es grasa. Lo grasa es el mal gus­to.

Y yo sacan­do fo­tos co­mo lo­co. Para cualquier la­do que mira­ba había al­go que me parecía dig­no.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/3_P1000408.JPG

No, no ten­go idea de qué es es­o.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/3_P1000435.JPG

Place Ven­dome

Y ter­mi­namos la vuelta subi­en­do por Champs El­y­see has­ta el Arc de Tri­om­phe

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000458.JPG

No, al fi­nal nun­ca subi­mos.

Al día sigu­ien­te, martes, de­cidi­mos salir a pasear por Place de la Con­corde, Place Ven­dome, y ver has­ta adonde llegábamos. Ar­ran­camos, tax­i, y em­pezamos a mi­rar, por supuesto.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000463.JPG

Place de la Con­corde

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000472.JPG

Fuentecita

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000484.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000485.JPG

Si, hacéme un poste para las lám­para­s. De bron­ce, con de­talles do­ra­dos. Y la parte que sostiene los glo­bos, que sea la proa de una trir­reme do­rada, y en la parte de ar­ri­ba ho­jas de acan­to, y al­gu­na cara de mu­jer.

Pasamos por Max­im's adonde decía que co­mia Isidoro Cañones (es car­i­to), por un lu­gar donde aparente­mente venden cu­bier­tos. De oro:

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000490.JPG

No, no pre­gun­té pre­cio.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000502.JPG

Fo­to a pe­di­do de Tato. No ten­go idea de quién es el de la es­tat­u­a.

Lleg­amos al Café de la Paix y Rosario se emo­ciona, quiere tomar un cafecito. Bueno...

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000506.JPG

Antes que veamos que sale 8 eu­ros el café. Y so­mos 4. O sea, que nos gas­ta­mos 200 pe­sos en café. Ri­co café, igual, ¡o­jo!

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000512.JPG

El big­ote de choco­late más caro del mun­do.

Sal­imos y en­car­amos para la ópera Gar­nier.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000518.JPG

Noten las es­cul­tur­as, las faro­las, el hom­bre pol­lo.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000521.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000530.JPG

Sí, cuan­do me pi­de sacarse fo­tos con hom­bres pol­lo, lo de­jo, por eso me quiere.

Lamentable­mente no se podía en­trar a ver la ópera porque había en­say­o, así que seguimos para Place Ven­dome, donde había unas mod­e­los ha­cien­do una pro­duc­ción fo­tográ­fi­ca.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000537.JPG

Son tan raras que no son siquiera her­mosas, son alien­s.

En­tramos a Go­di­va para com­prar un­os choco­lati­nes, pero no nos lla­maron la aten­ción (por lo menos no más que otros más baratos ;-) seguimos cam­i­nan­do y fuimos a los Jar­dines de las Tul­le­rias donde paramos un ra­to para que Tato juegue un poco. Hace un año en Turquía ju­ga­ba con to­dos porque no tenía el con­cep­to de que no lo en­tendían. Aho­ra se da cuen­ta, y le cues­ta un poco más, pero al ra­to se em­pieza a di­ver­tir. In­tere­sante que hay jue­gos que no tenía vis­tos, co­mo una hamaca paraguaya.

Seguimos y lleg­amos a una es­pecie de fuente con bar­quitos que se alquilan. Creo que es lo que más le gustó a Tato de París, nos pasamos una ho­ra em­pu­jan­do el bar­quito, y di­cién­dole "¡Cuidado, te vas a caer al agua!"

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000592.JPG

Nos en­con­tramos con una cor­dobe­sa. Ex­traña­mente París es­tá lleno de ar­genti­nos de va­ca­ciones.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000595.JPG

Yen­do para la Place de la Con­corde

De vuelta en la Place de la Con­corde, pasamos el Ar­co del Tri­un­fo chiq­ui­to que us­aron porque el otro no es­ta­ba lis­to, y ... hay que hac­er pis. En parís hay muy pocos baños. Por suerte, hay una es­pecie de shop­ping aba­jo del Lou­vre, va­mos para ahí, y nos co­bran dos eu­ros por cabeza, y es un baño uni­sex (que cosa eu­ro­pea, eh?). Pero bueno, lis­to, mi­ramos un poco, y ve­mos es­to, que nun­ca había vis­to an­tes: gavio­tas paradas, vis­tas de aba­jo!

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000597.JPG

Ok, sí, me im­pre­siono con poco.

Tato tra­ta de subirse a la pirámide que es­tá aba­jo de la pirámide que es­tá aba­jo de la pirámide del Lou­vre, y lo lo­gra. Di­cho sea de pa­so: cuan­do al fi­nal del Códi­go Da Vin­ci el tipo va ahí y mi­ra para aba­jo? Es­tá mi­ran­do aden­tro de un shop­ping. ¿In­tere­sante no?

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000601.JPG

Sí, to­dos los chicos tratan de agar­rarse de ahí.

Paramos a al­morzar en un puesti­to en la calle, unas baguettes, y probamos si to­dos los gor­riones de París son man­sos.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000607.JPG

Sí, to­dos.

Seguimos, lleg­amos al Lou­vre, que ... es­tá cer­ra­do. Porque es martes. FAIL de nues­tra parte. Es­tu­vi­mos dos se­m­anas y no pudi­mos ir al Lou­vre. ¡Habrá que ir de nuevo! Por lo menos pode­mos ver la parte de afuer­a, la pirámide, etc.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000629.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000632.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000643.JPG

Aden­tro de la pirámide es­tá es­ta es­pecie de hu­so metáli­co que vis­to de cer­ca parece una de­con­struc­ción de los vit­reaux de Notre Dame, muy in­tere­sante.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000645.JPG

La mala fama de Riche­lieu es só­lo lit­er­aria

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000648.JPG

Dice Tato: "Mis es­tat­uas fa­voritas son las de chi­cas que se les ven las partes ín­ti­mas. ¿A vos mamá te gus­tan las de chicos?"

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000669.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000665.JPG

Aparente­mente Toshi­ba hace cor­piños con LEDs y los us­an para re­mod­e­lar el Lou­vre.

Paseamos un poco más, y nos volvi­mos a casa.

Esa noche, sal­imos con Rosario con la idea de ver un poco de vi­da noc­tur­na. Tomamos un colec­ti­vo que ter­mina­ba muu­u­u­cho antes del lu­gar adonde queríamos ir, así que seguimos cam­i­nan­do.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000676.JPG

Sí, los ed­i­fi­cios son im­pre­sio­n­antes de noche tam­bién.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000681.JPG

¡Mi Mar­i­lyn!

Ter­mi­namos en un restorán bel­ga comien­do Moules (me­jil­lones) asi que Rosario ter­minó fe­liz.

Al día sigu­ien­te, fuimos a ver vidri­eras a Champs El­y­sees. Ter­mi­namos al­morzan­do en una Brioche Doreé, para dar­le ese toque porteño a la sal­i­da. Los barci­tos tienen to­dos mesas afuer­a, y este no era una ex­cep­ción, com­pro un­os sand­wich­es y nos sen­ta­mos a com­er. Viene una seño­ra, em­plea­da del lu­gar, y em­pieza a ca­gar a pe­dos a una mesa veci­na, porque es­ta­ban toman­do Pep­si, y el­los so­lo venden Co­ca, y no pueden ten­er gente toman­do Pep­si en las mesas. Las chi­cas se le reían en la cara, pero bueno, de­spués de tres vis­i­tas, largan la Pep­si. A los cin­co min­u­tos, viene una pare­ja con una bol­sa de co­mi­da de Mc­Don­ald­s, se sien­ta y em­pieza a com­er. Vuelve la seño­ra a de­cir­les que no hay prob­le­ma con que co­man de Mc­Don­ald­s, pero que tienen que com­prar al­go de ahí, si no se tenían que ir. Se van. Al min­u­to se sien­ta una fa­mil­ia em­pieza a com­er... de vuelta a dis­cu­tir, habían com­pra­do para ll­e­var, que es más bara­to, y no lo podían com­er ahí.

Al pare­cer el tra­ba­jo de es­ta mu­jer era limpiar las mesas y ca­gar a pe­dos a la gente que es­ta­ba comien­do o toman­do al­go que no cor­re­sponde. No sé si es más raro que hiciera es­o, o que real­mente tu­viera que hac­er­lo to­do el tiem­po. ¡Acá nun­ca ví na­da pare­ci­do! (claro que acá no podés caer a los cafés con tus propias fac­turas, y al­lá sí).

Volvi­mos a casa, re­la­jación. Al día sigu­iente yo tra­ba­jaba, así que Rosario se lo llevó a Tato a Dis­ney París.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000699.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000697.JPG

¡¡¡Es­ta taza da vueltas muy rápi­do!!!!

Vuel­ven a la noche, Tato de­struí­do.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000750.JPG

Va­mos a un su­per­me­r­ca­do difer­ente, y alu­ci­namos con lo que había a la ven­ta. Ce­n­amos una pi­ca­di­ta de niv­el...

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000753.JPG

Sí, paté de pa­to, roque­fort de ver­dad, jamón es­pañol del bueno.

Y com­pramos re­ga­los para to­dos en el su­per­me­r­ca­do. Sí, lo que tra­ji­mos de re­ga­lo es choco­lates, latas y fras­cos. Créan­me, fué por el bi­en de to­dos.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000765.JPG

Al día sigu­iente ... ¡crucero por el Sena!

Es al­go muy lin­do de hac­er. Aho­ra bi­en, si me había da­do frío an­dan­do en colec­ti­vo sin techo, no les quepa du­da que pasé mu­cho más frio en la proa de un bar­co an­dan­do por el río. Pero es muy in­tere­sante porque se ven las cosas des­de án­gu­los dis­tin­tos, y se puede ver de­talles que des­de ar­ri­ba son im­posi­bles.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000812.JPG

La île de la cité parece un bar­co.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000848.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000852.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000858.JPG
//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000872.JPG

Salien­do, va­mos a al­morzar a un restau­rante cer­ca de ahí, ve­mos cartelitos:

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000873.JPG

Mu­cho eu­ropeo pro­gre­sis­ta, pero tara­dos hay en to­das partes.

//ralsina.me/galleries/london-paris-2012/P1000874.JPG

¡IG­GY!

Hici­mos las val­i­jas, al dia sigu­iente de­volvi­mos el de­par­ta­men­to, y nos sep­a­ramos, yo para Lon­dres, los demás para Buenos Aires.

Las módi­cas aven­turas londi­nens­es, las con­taré otro día. Es­to... es­to no con­tin­uará. Ese fué nue­stro vi­a­je a París.

Pirate Cinema

Review:

The usu­al op­ti­mistic Doc­torow YA book. A bit too op­ti­mistic, I'd say.

Que Vos Creas No Significa Nada

Ay­er me puse a dis­cu­tir, co­mo siem­pre. Y co­mo a ve­ces, me que­da más claro al­go.

Por creer cosas equiv­o­cadas me he jo­di­do, por creer cosas en las que tenía razón tam­bién. Por creer cosas pri­vada­mente me he equiv­o­cado, por creer en públi­co me han cur­ra­do. Por creer en lo ma­te­ri­al me he agar­ra­do a piñas, por creer en la amis­tad me han fa­ja­do. Por creer en la pla­ta he si­do po­bre, por creer en la ed­u­cación tam­bién. Por creer en ami­gos he si­do fe­liz, por creer en en­e­mi­gos me han per­don­a­do. Por creer en mí mis­mo me ha ido bi­en, por no creer­le a la se­gun­da chi­ca más lin­da de ter­cer año me pre­gun­to que será de el­la, por creer que creer es im­por­tan­te, creo que la he pi­fi­a­do.

Por ac­tu­ar de acuer­do con lo que creía he per­di­do plata, años de mi vi­da, amigos, bondis y paraguas.

Cuan­do te di­gan que creés una pavada, de­cir que creés no es de­fen­sa, de­cir que creés es dar la razón. De­cir sien­to en mi corazón que es­to es lo cor­rec­to no te ayu­da, porque to­do el mun­do cree que cree es­o.

Creer no es ten­er razón, creer es no saber, creer es una mier­da, creer a ve­ces es lo que hay. Si lo que hay es es­o, creé porque no tenés otra, pero si te quedás con­tento por lo que creés la es­tás pi­fian­do, tenés que creer que lo mejor es de­jar de creer, que lo mejor es saber de ver­dad.

Si creés pero no tenés na­da para mostrar, creés en na­da. Si creés porque sen­tís al­go, no creés, sen­tís y querés. Si creés porque sen­tís, pen­sá que hay otros que creen al­go dis­tin­to porque sien­ten dis­tin­to, y por qué creés que lo que vos creés es más cier­to, si el­los creen co­mo vos.

Si vos creés que tu­viste un en­cuen­tro, pen­sá que otros creen que es­tán poseí­dos, o creen que subieron a un ovni, o creen que ser em­pre­sario es ro­bar, o creen que Macri es un groso, o creen que Colón va a salir campeón de primera al­gún día, o creen que creen ca­da cosa, los que creen.

Yo por eso no te cre­o. Vos creés que creés es­o, pero yo sé que creer es una ilusión, que creer es quer­er creer, o tal vez quer­er quer­er creer.

Mi vie­ja me di­jo una vez que el­la no creía, pero que veía gente que sí, y pens­aba, debe ser lin­do creer, los debe ayu­dar. Pero las cosas no son ver­dad porque sean lin­das, no son ver­dad porque te ha­gan sen­tir bi­en. La ver­dad es ver­dad. Las creen­cias no cre­o.

El Asiento del Fondo

Cuan­do yo era chico (pero muy chico, a los 5) y por un­os cuan­tos años, es­tuve en un cineclub, que se llam­a­ba Nú­cleo Joven. Nos jun­tábamos los sába­dos a la tarde en el cine que es­ta­ba en la es­quina de Ituzaingó y San Luis, si no me fal­la la memo­ri­a. Veíamos pelícu­las y dis­cutíamos qué nos había gus­ta­do y qué no, y se pub­li­ca­ba ca­da tan­to unas ho­ji­tas con cosas que hacíamos o decíamos

Mi críti­ca de "La Novi­cia Re­belde": "me quedé dormi­do a la me­dia ho­ra". 30 años de­spués Rosario trató de hacérmela ver de nuevo, porque es una de sus pelícu­las fa­voritas. Me quedé dormi­do a la me­dia ho­ra.

Pero bueno, había pelícu­las mejores, pelícu­las pe­o­res. Vi­mos és­ta que me gustó y és­ta que me acuer­do de ver­la dos ve­ces y la se­gun­da in­ten­tar con­tar las pal­abras que se di­cen (no legan a mil).

Aparte podía ir a ver las pelícu­las "nor­males" del cine gratis, o casi, y aprovech­a­ba para ver cualquiera que fuera ap­ta para to­do públi­co (sí, a los cin­co años, iba al cine so­lo. Co­mo mu­cho, con mi her­mano de ocho. Los 70s er­an así.)

Era un cine chiq­ui­to, pero tenía esa for­ma de los cines an­tigu­os, se en­tra­ba por atrás, y el piso primero ba­ja y de­spués sube, y cuan­do uno tiene cin­co años eso es un prob­le­ma, porque o es­tás en la primeras fi­las o no ves nada, y en las primeras fi­las la pan­talla es enorme y es­ta muy ar­ri­b­a.

Pero había un tru­co. El pasil­lo que ll­ev­a­ba al frente era an­cho, y en el fon­do, aba­jo del proyec­tor, había cu­a­tro bu­ta­cas con­tra la pared. Si me senta­ba en una de esas, veía per­fec­to, por lo menos cuan­do la gente no se lev­anta­ba para ir al baño.

Yo siem­pre me senta­ba en la ter­cera bu­ta­ca des­de la izquier­da. En al­gún mo­men­to, se em­pezó a sen­tar, en la primera bu­ta­ca, una mu­jer. Di­go mu­jer, pero no ten­go idea de la edad. En una de esas tenía catorce, o vein­tic­u­a­tro, o al­go in­imag­in­able, co­mo trein­tay­cu­a­tro, cuan­do em­pezó a sen­tarse.

Y char­lábamos.

Y era lo mejor de ir al cine.

Y nun­ca le vi la cara.

Zoo City

Review:

Awe­some premise, good writ­ing, I would have loved a lit­tle less show­busi­ness.


Contents © 2000-2020 Roberto Alsina