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Ralsina.Me — Roberto Alsina's website

Dogfooding new theme: Readable

I just switched this blog to a new Niko­la the­me, that I am call­ing Read­able. Be­cause it tries to be read­able. It's loose­ly based on the looks of a WP theme called doc, but it shares no code.

If you are see­ing this through a plan­et, this is how it look­s:

//ralsina.me/galleries/random/readable.thumbnail.png

Tato's first penalties

Tato had to­day his first day at foot­ball school. The oth­er day he was cry­ing be­cause all his friends went there and he did­n't, so, what the heck, he goes now too.

He does­n't have too much of a clue yet, but he tries hard ;-)

Changing Color Schemes and Fonts in Nikola

One of the eas­i­est ways to per­son­al­ize how your site looks is us­ing col­or and ty­pog­ra­phy. While Niko­la's "site" theme is in­tend­ed to be rather bland and neu­tral, it does­n't have to be that way, and it's easy to change.

//ralsina.me/galleries/random/site-theme.thumbnail.png

Bland, sol­id and bor­ing.

To do these changes, you don't even need to know any CSS, HTM­L, or pro­gram­ming!

Here's the trick: Niko­la is us­ing Twit­ter Boot­strap to han­dle its styling. And they pro­vide a handy web form to cre­ate a cus­tom­ized ver­sion, just for you, at their cus­tom­ize page.

So, if you want au­vergine nav­i­ga­tion bars and av­o­ca­do back­ground­s, with couri­er fonts all over the place, that's where you do it. Just change the val­ue in the right vari­able to what­ev­er col­or you wan­t.

Once you have your bootstrap.zip, go to your site's folder, and create themes/mytheme/assets and unzip it in there, so that you have themes/mytheme/assets/css, themes/mytheme/assets/js, etc.

Create a file called themes/mytheme/parent containing the word site.

Then edit your dodo.py (or conf.py if you are using the git master) and change the THEME option "mytheme".

Re­build your site, and voilá, all your cus­tomiza­tions are now in place.

This aw­ful­ness, for ex­am­ple, was done by set­ting just three vari­ables (body­Back­ground, text­Col­or, and sans­Font­fam­i­ly):

//ralsina.me/galleries/random/site-c64.thumbnail.png

Yes, I had a C64.

Discutiendo con Cualquiera: El niño Claudio María.

Sigu­ien­do con mi in­útil cruza­da para acosar pavos a través del sar­cas­mo, hoy le to­ca al ín­cli­to Clau­dio María Dominguez: pseu­do gurú.

Para el que no lo conoz­ca, el niño Clau­dio María ("pe­ri­odista y con­duc­tor") ganó Odol Pre­gun­ta, al­lá por los años 70, con­te­s­tando so­bre mi­tología gr­ie­ga. Es­cribió el li­bro "El mi­la­gro de los sanadores fil­ipinos" (la­mentable­mente no sub­ti­t­u­la­do "có­mo hac­erse ri­co con hí­ga­dos de pol­lo"), y es un claro ex­po­nente de esa gente de fé in­dis­crim­i­na­da.

El cree en to­do. Cree en Jesús y en Bu­da, en la reen­car­nación y en el cielo, en los fil­ipinos que te op­er­an con los de­dos y en el Dalai Lama, en Sai Ba­ba y en los uni­cornios que ca­gan ar­coiris.

Lo que a mí no me que­da claro es qué peca­do cometió en sus vi­das an­te­ri­ores este señor para ten­er esa voz. Porque esa voz es mal kar­ma, esa voz es el cas­ti­go porque no qued­a­ban mas es­caraba­jos peloteros li­bres para reen­car­narte. Esa voz es un ar­ma de de­struc­ción ma­si­va.

En es­ta en­tre­ga voy a analizar su opus in­ti­t­u­la­do Eta­pas del Pase de Plano.

Lamentable­mente (sospe­cho que hoy voy a us­ar mu­cho esa pal­abra) no se tra­ta de un análi­sis del "pase plano" de los tru­cos de car­tas, us­a­do por el míti­co René La­vand.

La sabiduría del bud­is­mo ti­betano ex­pli­ca to­do so­bre el mo­men­to del pase de plano

Ajá. To­do to­do. Ex­pli­ca­do. Por la sabiduría. Del bud­is­mo ti­betano. Hable­mos un mo­men­to del bud­is­mo ti­betano. En par­tic­u­lar, de los mon­jes bud­is­tas ti­betanos, que er­an los miem­bros de una teoc­ra­cia me­dieval en el siglo 20. Que se puede de­cir de los sabios bud­is­tas ti­betanos, ex­cep­to que si er­an tan sabios es ex­traño que su país fuera tan atrasado, in­hóspi­to y de­pri­mente.

Las tres eta­pas en el mo­men­to del pase de plano físi­co

¡No tení tí­tu­lo ne­gro!

La sabiduría mile­nar­ia del bud­is­mo ti­betano, ex­pli­ca que en el pase de plano se comien­za a ver con el ter­cer ojo, es de­cir que se percibe la to­tal­i­dad en 360 gra­dos. Ce­sa la visión físi­ca, la mot­ri­ci­dad cor­po­ral y em­pieza el vue­lo del al­ma que se va de­spren­di­en­do y el­e­van­do.

Me en­can­ta esa figu­ra retóri­ca de "X ex­pli­ca que cuan­do Y, pasa Z". Ejem­plos: "Yo te ex­pli­co que si me das $500, sos mejor tipo". "El señor ex­pli­ca que si jodés con la bar­ra de platense, los hin­chas del cala­mar te ba­jan el come­dor".

Am­bos par­ale­los son mu­cho más com­pro­b­a­bles que lo que men­ciona el niño Car­los María. Pero bueno, ponéle que la sabiduría mile­nar­ia del bud­is­mo ti­betano dice es­o. ¿S­abés qué cul­tura tiene una sabiduría mile­nar­i­a? La tuya. Si sos católi­co, tenés un li­bro sagra­do con partes muy an­te­ri­ores a la col­o­nización del Ti­bet.

Por otro lado, sabés des­de cuan­do gob­ern­a­ban en Ti­bet los Dalai Lama? Des­de el siglo XVI. Son mas nuevos que la monar­quía es­paño­la (que tremen­dos chor­ros son tam­bién, co­mo to­do monar­ca). Esa "mile­nar­ia sabiduría del bud­is­mo ti­betano" da­ta del siglo X. O sea, es mile­nar­ia apen­i­tas. El bud­is­mo en gen­er­al da­ta del siglo V a.c. o sea 2500 años, o sea menos de la ter­cera parte que el ju­daís­mo. Así que sí, es mile­nar­i­a, pero eso no es ni siquiera raro, y no es par­tic­u­lar­mente an­tigua.

Por otro lado: ¿por qué corno va a ser mejor que sea mile­nar­i­a? ¿A­ca­so de­beríamos guardar nue­stro bazo en un jar­ro porque la mile­nar­ia sabiduría egip­cia dice que sin eso te vas a quedar sin bazo en el mas al­lá?

La par­ti­da de­pende de có­mo se ha vivi­do y acá viene la primera dis­quisi­ción. La man­era en la que uno ha vivi­do, es co­mo uno parte del cuer­po.

Ponéle. ¿Es co­mo un ter­cer pezón? Ah, no es "co­mo uno parte del cuer­po", no "co­mo una parte del cuer­po". A menos que uno sea una seño­ra, supon­go. Ahí sí es "co­mo una parte del cuer­po". Pero igual es "la man­era en que una (o un­o) parte del cuer­po", no que es co­mo si fuera un peda­zo del mis­mo. Del mis­mo cuer­po. No, no ten­go el mis­mo cuer­po que esa seño­ra. De­já nomás.

¿Có­mo sería es­o? si tu­viste una vi­da no­ble, con per­cep­ciones es­pir­i­tuales, si te pud­iste des­i­den­ti­ficar del cuer­po creyen­do que eras mu­cho más, la par­ti­da em­pieza a ser ilim­i­ta­da.

Ev­i­den­te­mente el niño Dominguez se cree mu­cho más, así que es­to le viene bár­baro. Cuan­do dice "la par­tida" se re­fiere a al­go co­mo "la par­ti­da de aje­drez" o al he­cho de irse? Si es lo se­gun­do, ¿qué quiere de­cir "em­pieza a ser ilim­i­tada"? Na­da.Será lo primero, en­tonces..

Si viviste una vi­da muy pri­sion­era de in­se­guri­dades, de ape­gos a los ob­je­tos y a las per­sonas y man­tu­viste tu mente en el “me pi­ca, me du­ele, me lla­ma, no me lla­ma, en el po­bre de mi y la víc­ti­ma re­cur­rente” la par­ti­da se tor­na muy con­fusa.

Leo ese en­tre­comil­la­do y me du­ele el ojo dere­cho. No creo que sea una co­in­ci­den­ci­a, creo que el prob­le­ma es que em­pieza con un "en el" afuera de las comil­las y de­spués mete otro aden­tro, con lo que que­da suma­mente feo. Una par­ti­da con­fusa, será al­go así co­mo un Fer­ro/­Platense. Cero a cero, nos re­cuer­da Bagli­et­to (aunque en re­al­i­dad rara vez Fer­ro y Platense em­pataron cero a cero, búsquen­lo).

Si tu­vier­amos que re­sumir en­señan­zas com­ple­tas del li­bro Ti­betano de la vi­da y de la muerte, po­dríamos referirnos a tres eta­pas claves para en­ten­der la par­ti­da del cuer­po y poder mane­jar es­os con­cep­tos du­rante años antes de ten­er que tran­si­tar ese mo­men­to.

Bueno, si tu­viera que re­sumir la guer­ra y la paz, de Tol­stoi, po­dría hablar de dos eta­pas claves para en­ten­der­la: antes y de­spués de Auster­litz. ¿Te que­da clarísi­mo, no? Así podés mane­jar es­os con­cep­tos du­rante años antes de ten­er que tran­si­tar el mo­men­to de leer­lo.

Primera gran eta­pa:

A ver...

Lo primero que sucede es la des­i­den­ti­fi­cación del cuer­po, el al­ma ve su cuer­po in­erte.

Ajá.

Si tu­viste mu­cho apego a ese cuer­po, el al­ma quiere volver pero el cordón de pla­ta (que une el al­ma al cuer­po) una vez cor­ta­do en­ergéti­ca­mente, hace que el al­ma se de­spren­da por com­ple­to de lo físi­co.

¿Co­mo se cor­ta en­ergéti­ca­mente un cordón de plata? ¿hay un laser? ¡Decíme que es con un laser!

El al­ma en ese in­stante sabe que es mu­cho más que un cuer­po.

Bueno, sí, supon­go que si es­tu­viera flotan­do so­bre mi cuer­po sabría es­o. O es­toy muy dro­gado, en un telo, y los es­pe­jos del techo es­tán buenísi­mooooooos.

La may­oría de aque­l­los que tu­vieron una muerte clíni­ca, y re­tornaron, cuen­tan que no querían re­gre­sar en lo más mín­i­mo y la sen­sación de paz era in­de­scriptible, que mien­tras veían to­do des­de una cier­ta al­tur­a, no podían creer la belleza y la luz que percibían de el­los mis­mos al es­tar fuera del cuer­po.

Nótese que habla de muerte clíni­ca, no de muerte bi­ológ­i­ca. La muerte bi­ológ­i­ca es ir­re­versible, con lo cual nadie te puede con­tar que se siente. La muerte bi­ológ­i­ca, supon­go, es cuan­do se cor­ta el cordón es­e, y no se puede volver a unir. ¿Pero si cuan­do se cor­ta no se puede volver, qué tes­ti­mo­nio hay de que se corte? ¿Co­mo sabe­mos lo que pasa? Bueno, no sabe­mos, y Dominguez nos lo va a ex­plicar.

Pero igual, no, ni ahí. De he­cho la may­oría de los que tu­vieron una muerte clíni­ca y re­tornaron di­cen que no vieron una miér­coles, porque es­ta­ban des­maya­dos. De los que di­cen que vieron al­go (u­na "N­ear Death Ex­pe­ri­ence" co­mo le di­cen los norteños), que son alrede­dor del 18% (según el es­tu­dio de Van Lom­mel) y no una may­oría co­mo dice este pe­jer­to.

Veamos los datos de Van Lom­mel: de 344 pa­cientes que sufrieron muerte clíni­ca por ataque cardía­co, 62 re­por­taron ver al­go. De es­os 62, 31 di­jeron que sabían que es­ta­ba muer­tos, 15 afir­maron ten­er una ex­pe­ri­en­cia ex­tra­cor­pórea, 16 re­cuer­dan un túnel, y el 56% afir­mo ex­per­i­men­tar sen­sa­ciones agrad­ables, mien­tras que ninguno re­portó mo­les­tia o miedo. Supon­go que fue al­go tipo "¿e­h? ¿me morí? ¡Y bué!".

Así que co­mo suele suced­er, ape­nas se men­ciona una cosa que es me­di­ana­mente con­firmable, re­sul­ta que es un in­ven­to, o sim­ple­mente ig­no­ran­ci­a. Es­per­a­ble.

Re­la­tan in­clu­so que mien­tras los médi­cos in­tenta­ban re­an­i­mar­los, el­los ex­clam­a­ban con in­ten­si­dad que no lo hicier­an, para per­manecer en esa situación idíli­ca. Cuan­do se les pre­gun­ta, por qué volvieron a este plano más den­so, sue­len co­in­cidir los tes­ti­mo­nios, en que seres de una en­ergía es­pir­i­tu­al bel­lísi­ma, les hicieron no­tar las ma­te­rias que qued­a­ban por re­solver, y que podían ele­gir no volver al cuer­po en es­ta ocasión pero no podían evi­tar una nue­va en­car­nación, y que se­ria mu­cho mas va­liente re­tornar por un­os años a ese cuer­po que los había acom­paña­do en es­ta vi­da, ce­sar con kar­mas acu­mu­la­dos, y ser un tes­ti­mo­nio para tan­tos de la per­cep­ción que se tiene cuan­do uno se ale­ja de la ma­te­ria den­sa. Ser ejem­p­los co­her­entes de la viven­cia fuera del cuer­po, co­mo una ex­pe­ri­en­cia mu­cho más sub­lime que cuan­to mo­men­to go­zoso uno pudiera haber ex­per­i­men­ta­do es­tando en­car­na­do.

De nuevo, so­lo el 56% afir­mó ex­per­i­men­tar emo­ciones pos­i­ti­vas. Ninguno de es­os 344 afir­mó ver es­os seres que men­ciona Dominguez, mu­cho menos ten­er un diál­o­go, mu­cho menos que hu­biera un pa­trón común en de­scrip­ciones de es­os seres y/o es­os diál­o­gos.

Da­do que las his­to­rias de es­os 344 no son co­her­entes, eso de "S­er ejem­p­los co­her­entes de la viven­cia blah blah" es una pava­da.

El cielo, es saber que no ten­emos na­da que ver con la parte quími­ca y ósea. Saber que so­mos un es­píritu su­til conec­ta­do al to­do.

Ajá. Si no ten­emos na­da que ver con la parte "quími­ca y ósea" (que ad­mi­to es una poéti­ca aunque con­fusa pa­parruchada), que por fa­vor el señor Dominguez se ab­sten­ga del con­sumo de car­bono y cal­cio.

Las al­mas más den­sas vuel­ven a los am­bi­entes que han cono­ci­do y fagoc­i­tan en­ergías de igual den­si­dad. Los ti­betanos lo lla­man el bar­do as­tral.

¡Que barderos es­tos ti­betanos! Es­ti­ma­do au­tor, creo que la pal­abra fagoc­i­tar no sig­nifi­ca lo que ust­ed cree que sig­nifi­ca. En par­tic­u­lar no sig­nifi­ca "con­sumir" o "al­i­men­ta­rse de"

Aclaro, ya que el señor no lo aclara, que "bar­do as­tral" no es romper bu­ta­cas en un teatro de calle Cor­ri­entes. De na­da.

No hay que temer, porque nun­ca el des­en­car­na­do puede en­trar en el ám­bito del en­car­nado, por eso cuan­do al­guien des­en­car­na, en­vía­lo a luz ráp­i­da­mente, decile que es luz y que avance a planos más el­e­va­dos.

¿Per­o, per­o, có­mo le digo? ¿Ten­go que an­dar to­do el tiem­po di­cien­do "andá a la luz" por las du­das si hay al­guno per­di­do por acá? ¿No sería eso cru­el con las po­lil­las? ¿No me va a agar­rar a bas­ton­a­zos un ciego por in­sen­si­ble? Si le di­go a mi pri­ma políti­ca "Sos luz", me va a de­cir, "no, soy Sol, Luz es la mo­rocha!" (true sto­ry).

Re­sum­ien­do: to­do lo com­pro­b­a­ble es fal­so. To­do lo no com­pro­b­a­ble es ver­so. Sig­amos.

Se­gun­da gran eta­pa:

A ver...

Luego de des­i­den­ti­fi­carte con el cuer­po, la se­gun­da gran eta­pa es des­i­den­ti­fi­carte de tu mente. To­do es mente. Hay una mente ba­ja, una mente su­pe­ri­or y una mente trascen­dente que es la del ser, la con­scien­ci­a.

Pero si to­do es mente, y me des­i­den­ti­fi­co de la mente, me des­i­den­ti­fi­co de todo, ¿no?

La mente ba­ja sería leer es­to en es­ta­do de adormec­imien­to,

De­bo con­fe­sar que es­toy em­pezan­do a adorme­cerme.

la mente su­pe­ri­or es ser con­sciente que es­tás leyen­do es­to y saberte conec­ta­do con to­do lo que te rodea.

¡Ok!

Una mente trascen­dente sería saber que ex­cede­mos los lim­ites del cuer­po y que to­da la creación ex­traor­di­nar­ia con la que me es­toy conectan­do no ex­i­s­tiría si no ex­istiese una con­scien­cia que no tiene nom­bre ni for­ma que per­mea y gen­era to­do.

Yo le di­go Ca­cho. Ca­cho, el que per­mea y gen­era to­do.

Des­i­den­ti­fi­carte de la mente sig­nifi­ca que las creen­cias de tu mente van a apare­cer.

Ajá. ¿Porqué sig­nifi­ca es­o? Porque así, leyen­doló, medio que sig­nifi­ca otra cosa.

Cuan­do al­guien dice: “Vi­no Jesús, Sai Baba, la abue­la” esa es una creación de tu mente que vi­bra en la sin­tonía afín de los seres es­pir­i­tuales a los que has ama­do en vi­da.

O sea, yo amo a un ser es­pir­i­tu­al y mi mente va a crear al­go, porque mi mente vi­bra en sin­tonía con ese ser es­pir­i­tu­al que amo. ¿O la que vi­bra en esa sin­tonía es la creación? (ese Sai Baba, ponéle). Ex­i­jo una aclaración.

Es ob­vio que una per­sona que adoró a Jesús, vea a Jesús.

Bueno, no, ob­vio, lo que se dice ob­vio, no es.

Por eso se dice que esas en­ergías de un al­tísi­mo niv­el vi­bra­to­ri­o, son las que apare­cen para con­tener el pase de plano, el pase de eta­pas. Los guías y mae­stros, que amamos en vi­da, es­tán en ese in­stan­te, para acom­pañarnos.

Se dice que "se dice" es lo que uno dice cuan­do quiere que al­go parez­ca ten­er una au­tori­dad imag­i­na­da por el lec­tor en vez de pon­er pelotas y de­cir quién dice. Sospe­cho que lo dice Clau­dio María Dominguez, doble ganador de Odol Pre­gun­ta.

Co­mo cuan­do una voz suave nos va des­per­tan­do del sueño noc­turno, de igual man­era los guías nos ayu­dan en la tran­si­ción.

A mí me de­spier­ta Ce­line Dion. Porque odio a Ce­line Dion.

Los mae­stros es­pir­i­tuales nos di­cen que siem­pre volve­mos a es­tar con nue­stros seres queri­dos. Al es­tar des­en­car­na­dos es­ta­mos conec­ta­dos vi­bra­to­ri­a­mente en­tre to­dos.

In­tere­sante con­cep­to. Claro que asume una ex­ac­ta simetría del quer­er. ¿Y si yo quiero a al­guien y esa per­sona sec­re­ta­mente me odi­a? ¿Va a es­tar con­migo, pero yo no con él? ¿Y porqué voy a pasar la post-vi­da con una men­ti­ra?

La ex­pe­ri­en­cia de par­ti­da del cuer­po en es­ta se­gun­da in­stan­ci­a, es tan ex­traor­di­nar­ia o tan temi­ble co­mo lo creas.

Da­do que care­ce­mos por com­ple­to aún de los tes­ti­mo­nios que fal­si­fi­ca el au­tor ac­er­ca de la primera eta­pa, es­ta­mos ante nues­tra vie­ja ami­ga, la afir­ma­ción con­tun­dente. Va a ser así. Porque va a ser así, te di­go. Ah, y si es lin­do, sí, y si es feo, sí. Porque lo que di­go es tan fifí que no im­por­ta lo que te pase sigue sien­do cier­to. Porque es­toy ti­pe­an­do cosas que no sig­nif­i­can una mier­da.

Es­ta es la eta­pa de la ex­pe­ri­en­cia in­ex­orable de lo que creés que va a suced­er. Quien cree que merece el cielo, vive situa­ciones llenas de luz, quien cree que merece el in­fier­no, vive im­a­genes ater­rado­ras co­mo creación de su mente.

O sea, los psicó­patas que care­cen de con­cien­cia de sus mal­dades: al cielo. Los hon­estos, con­scientes de sus fal­las y flaque­za­s: al in­fier­no. Sos un mo­co co­mo agente de vi­a­jes, Dominguez. Por lo menos otras teorías ac­er­ca de la post-vi­da tratan de dar jus­ti­ci­a, vos das un tene­dor li­bre.

Pero aún los cie­los e in­fier­nos deben ser even­tual­mente aban­don­a­dos cuan­do la mente lo­gra trascen­der aque­l­lo que creyó que suced­ería y se funde fi­nal­mente en la ver­dad úl­ti­ma y supre­ma.

Porque ten­emos mon­tones de tes­ti­mo­nios de gente que fué al in­fier­no y de­spués sal­ió, y se fundió en la ver­dad úl­ti­ma y supre­ma, que evi­ta, di­cho sea de pa­so, ex­pli­ca aba­jo, la reen­car­nación. Ah no. de he­cho, lo que es­tá de­scri­bi­en­do es una per­fec­ta bar­rera para blo­quear la in­for­ma­ción ac­er­ca de ese even­to. Si eso pasa, es clara­mente im­posi­ble que lo sep­a­mos. Con lo que no so­lo es im­prob­a­ble que sea cier­to, si no que aún si lo fuer­a, es­tarías mintien­do, Dominguez.

¿Qué pasa con los ateos? Tam­bién van di­rec­to a su sis­tema de creen­ci­as, si no han creí­do en nada, en­cuen­tran la na­da más ab­so­lu­ta, y de­spués de un tiem­po de bucear en la nada, su mente as­pi­ra a al­go más y pi­de que ex­ista al­go, y en ese in­stante lo­gran avan­zar a una eta­pa su­pe­ri­or. Esa ex­pe­ri­en­cia du­ra has­ta que en un mo­men­to de de­ses­peración de­spués de es­tancar­se en la nada, dice: ¿no puede haber al­go más? Y ante ese cues­tion­amien­to, es­tá ap­to para el pase de plano. Al­guien que es­tá en un tor­men­to men­tal, lo que lla­man in­fier­no,en un pun­to pi­de que al­guien lo rescate y va a es­tar ap­to para el pase de plano, pero nadie de­ja de ex­per­i­men­tar el de­seo de su creen­cia más fuerte.

No fun­cionaría. Si los ateos creen en la na­da (que no, que no es así, que creemos que no hay nada, que no es lo mis­mo), al es­tar ese ateo ahí, en la nada, ten­dría un mo­men­to en que diría, pará un min­u­to, es­to no es la nada, porque es­toy yo. Cog­i­to er­go sum, que le di­cen. Te puede ll­e­var tipo 30 se­gun­dos.

Re­sumen: un delirio in­con­sis­tente e in­moral.

Ter­cera gran eta­pa: La más sub­lime, ya que es el es­ta­do de éx­ta­sis del al­ma, cuan­do ya se desecharon las creen­cias lim­i­tantes de la mente y se aban­do­nan las imá­genes re­cientes para avan­zar.

¡Sue­na groso!

En es­ta eta­pa, el al­ma se funde en su ver­dadera es­en­ci­a.

Ajá. Las cosas in­ma­te­ri­ales no se fun­den.

Sai ba­ba me ex­pli­ca­ba que en ese in­stante la luz no es co­mo el sol sino co­mo mil­lones de soles y que no es una luz ce­gado­ra, es una luz que en­vuelve al al­ma y la ll­e­va a la com­pren­sión de que esa luz es lo que el­la es, lo que siem­pre fue.

¿Y co­mo sabía eso Sai Baba?

Se per­manece en ese es­ta­do y se sigue la ex­pan­sión ilim­i­ta­da de la con­cien­cia si ya no hay kar­ma y no hay que seguir aproban­do ma­te­rias. El al­ma ob­ser­va con ecua­nim­i­dad en es­ta eta­pa lo que hi­zo en vi­da mien­tras es­ta­ba en el cuer­po. Ve si le quedan ma­te­rias sin apro­bar, co­mo ser la ma­te­ria del amor in­condi­cional, el perdón, la ale­gría de vivir, trascen­der la caren­ci­a, apren­der la sol­i­dari­dad y a salirse de los ape­gos que las­ti­man, avan­zar en la com­pren­sión de la propia di­vinidad, etc.

¿Me das el lis­ta­do de ma­te­ri­as? ¿Hay cor­rel­a­ti­vas? ¿Se puede rendir li­bre?

El al­ma com­prende clara­mente lo que le causó a otras partes de sí mis­ma. Se da cuen­ta que siem­pre fue el­la mis­ma pero en otras for­mas, por eso to­do lo que hi­zo en ese mo­men­to lo ex­per­i­men­ta, porque siem­pre fue el­la.

¿Lo qué?

Y por ley de causa y efec­to, lo re­vive. Si quedaron ma­te­ri­as, de­san­da el túnel y va cre­an­do las cir­cun­stan­cias afines a su nue­va en­car­nación, va eligien­do el cuer­po en el que va nac­er, el sex­o, los padres, las situa­ciones a vivir con las per­sonas ade­cuadas que le van a es­pe­jar aque­l­lo que tiene que apren­der y de­cide có­mo va a ser el primer septe­nio y el en­torno.

Es­ta es buenísi­ma. Para los que no lo saben, es­tá di­cien­do que el al­ma, al reen­car­narse, elige en qué condi­ciones va a vivir su primeros si­ete años. Esa es tal vez la en­señan­za más per­ver­sa de to­das las men­cionadas hoy.

¿Que te moriste de ham­bre a los tres meses? Vos lo elegiste antes de nac­er. No es cul­pa del Dalai Lama, que es ape­nas el señor feu­dal de la zon­a. ¿Que sos po­bre? Cul­pa tuya. ¿Que es­tás desnu­tri­do? Cul­pa tuya. Nadie tiene ningún dere­cho in­alien­able, nadie tiene ningu­na obli­gación. To­do cas­ti­go será asig­na­do por el al­ma en la próx­i­ma reen­car­nación, to­do sufrim­ien­to es mere­ci­do porque es ese cas­ti­go. Y sos cas­ti­ga­do por al­go que no sabés qué es, que nadie puede saber­lo, porque fué en otra vi­da. Pero jodéte, comé gu­sanos y cal­láte.

Es re­pug­nante. To­do el ed­i­fi­cio teóri­co y moral de la rue­da kár­mi­ca es as­queroso, prim­i­tivo, ten­di­ente a per­pet­u­ar el sta­tus quo de los priv­i­le­gia­dos, a man­ten­er señores pela­dos vivien­do de limosnas y sin­tién­dose bi­en con­si­go mis­mos.

No, Clau­dio María Dominguez, lo que de­scribís no es paz, no es luz, es hor­ri­ble. Lo que de­scribís es un in­fier­no que ni siquiera tiene una as­piración de jus­ti­ci­a.

To­dos aque­l­los que "com­pran" es­ta idea de "e­spir­i­tu­al­i­dad" de­berían pen­sar, un poco, en qué es­tán metién­dose. Y vos, Dominguez, seguirás cur­ran­do, porque siem­pre hay cré­du­los, siem­pre hay gente de­ses­per­a­da dis­pues­ta a darte diez pe­sos por ex­plicar que hay un fil­ipino mági­co que te saca el can­cer con los de­dos, porque esa es la clase de ba­sura que sos.

Poné cara de bueno, hablá con esa voz de bobo su­per­a­do. Sos una lacra. Y vos lo sabés.


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