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Ralsina.Me — El sitio web de Roberto Alsina

El Secreto de la Política Argentina

Pa­ra un te­ma que lle­na dia­rios y re­vis­tas y ca­na­les y ra­dios y ca­fé­s, la po­lí­ti­ca ar­gen­ti­na es un te­ma sor­pren­den­te­men­te sen­ci­llo. Es­tá cu­bier­to con una ca­pa de mís­ti­ca (cul­pa del pe­ro­nis­mo, po­né­le) y una ca­pa de épi­ca (cul­pa de los gol­pes, po­né­le) pe­ro si uno la mi­ra ra­cio­nal­men­te, es al­go ob­via.

Per­mí­tan­me que les ex­pli­que en unos po­cos pá­rra­fos to­do lo que ne­ce­si­tan sa­ber so­bre po­lí­ti­ca ar­gen­ti­na pa­ra los pr­óxi­mos 3 año­s.

No hay partidos.

Na­die vo­ta a un par­ti­do. Na­die vo­ta al PJ ni a la UCR, ni a nin­gún par­ti­do. Vo­tan a fren­tes. Di­rás "los fren­tes es­tán for­ma­dos por par­ti­do­s" pe­ro en rea­li­dad los par­ti­dos son fun­gi­ble­s, se ar­man y des­ar­man, fun­dan y cie­rran ca­da vez que un po­lí­ti­co con una de­ter­mi­na­da canti­dad de adhe­ren­tes lo ne­ce­si­ta o lo de­ja de ne­ce­si­ta­r.

Co­mo no hay par­ti­do­s, de­cir "soy pe­ro­nis­ta" o "soy ra­di­ca­l" es una pa­va­da. No sig­ni­fi­ca na­da. Si es­tás en po­lí­ti­ca se­guís a al­guien, no a un par­ti­do.

Eso te ex­pli­ca por­qué los vi­ce­pre­si­den­tes de una pre­si­den­ta no­mi­nal­men­te pe­ro­nis­ta han si­do un ra­di­cal y uno de la UCD, ex­pul­sa­dos o re­nun­cian­tes de sus pro­pios par­ti­do­s, rea­cep­ta­do uno lue­go de una ex­pul­sión de por vi­da, co­mo se pue­de ser par­te de un go­bierno y pre­can­di­da­to de la opo­si­ció­n. Co­mo no hay par­ti­dos y lo que hay es "se­gui­mien­to­s" en­ton­ces cam­biar de leal­ta­des es tan fá­cil co­mo cam­biar de bar si te cam­bian la mar­ca de ca­fé.

No hay lealtades

Lea­les son los de aba­jo. Los de arri­ba no tie­nen leal­ta­des por­que no tie­nen a quién se­gui­r. Lo que tie­nen son "prin­ci­pio­s", que al ser una cues­tión abs­trac­ta y su­je­ta a re­vi­sió­n, son mu­cho más va­gos y fle­xi­ble­s. Tie­nen "es­ti­lo­s" y "tra­di­cio­nes", po­né­le. Tie­nen esas co­sas, pe­ro no tie­nen na­da que pue­da de­jar­los en evi­den­cia des­pué­s. Tie­nen prag­ma­tis­mo.

Eso te ex­pli­ca por qué te pue­de pa­re­cer que ha­cen hoy lo que ha­ce diez años de­nos­ta­ban co­mo mal­va­do, lo que pa­sa es que en es­te mo­men­to les pa­re­ce me­jor idea. Y no sé si eso es­tá real­men­te ma­l. La gen­te que tie­ne un pre­con­cep­to, un es­que­ma rí­gi­do de qué es­tá bien y mal y lo apli­ca sin pen­sar, me pa­re­cen ton­to­s, me pa­re­cen po­co em­pá­ti­co­s.

Hay horizontes

Las co­sas que im­por­tan son las que van a pa­sar en los pr­óxi­mos tres año­s. O tres me­ses. O quin­ce día­s. Lo que im­por­ta es lo que pa­só en los úl­ti­mos quin­ce día­s, o tres me­s­es, pe­ro nun­ca tres año­s.

Es­to te ex­pli­ca por qué po­dés jun­tar un mi­llón de per­so­na­s, "ga­na­r" una pe­lea de po­der (la 125, di­ga­mo­s), y que des­pués no ten­gas nin­gu­na re­le­van­cia. ¿Qué es de la vi­da de Co­bo­s, de Bu­z­zi, del ti­po ese que no me acuer­do co­mo se lla­ma? Bue­no, que no me acuer­do co­mo se lla­ma.

Cuesta plata

Ha­cer po­lí­ti­ca es ca­ro. Los úni­cos que pu­die­ron cons­truir al­go que les per­mi­ta ser ele­gi­dos pa­ra al­go en los úl­ti­mos años fue­ron De Nar­váez (que me­re­ce­ría ser ra­di­ca­l, por la va­gue­dad de su dis­cur­so­), y Ma­cri (que me­re­ce­ría ser ra­di­cal por lo va­go­). Las su­pues­tas per­so­nas con "ha­bi­li­dad po­lí­ti­ca", co­mo Ca­rrió que pre­ten­dió cons­truir des­de el dis­cur­so apo­ca­líp­ti­co, o Bin­ne­r, que pre­ten­dió cons­truir des­de la ma­nía san­ta­fe­si­na de ele­gir al ti­po que es­tá un ca­chi­to más al cen­tro que el go­bierno de tur­no, o Al­fon­sí­n, que pre­ten­dió cons­truir des­de te­ner el bi­go­te pa­re­ci­do a su vie­jo, no tie­nen pla­ta, y no van a ga­nar nun­ca una elec­ción fue­ra de su ba­se, en el ca­so de Bin­ne­r, o nun­ca en ab­so­lu­to, en el ca­so de los otro­s.

Es cosa de prepotentes

Si te­nés 2, de­cí que te me­re­cés 5. Si te­nés 5, de­cí que te me­re­cés 20. Si te­nés 20, de­cí que te me­re­cés la chan­cha y la má­qui­na de ha­cer cho­ri­zo­s. Si na­die te em­pu­ja pa­ra atrá­s, te la van a da­r. Y una vez que to­més im­pul­so, ca­da vez pa­rar­te va a ser más di­fí­ci­l.

Si te­nés la des­gra­cia de que la opo­si­ción que te to­ca en suer­te es­tá for­ma­da por ino­pe­ran­tes, y el ma­yor in­te­rés que en­con­trás pa­ra pe­lear­te es un gru­po que for­ma par­te de una in­dus­tria mo­ri­bun­da, en­ton­ces qué ha­cé­s? ¿Qué ha­ce al­guien que bus­ca pe­lea cuan­do na­die se le plan­ta, ex­cep­to al­fe­ñi­ques?

Se vuel­ve ma­ton­ci­to, co­mo es­te go­bierno. Y bus­ca pa­sar­le por en­ci­ma de pa­ra­do a los que es­tén cer­ca, por­que no tie­ne perspec­ti­va, en­ton­ces cual­quier co­sa es un gol­pe, cual­quier co­sa es ho­rri­ble, cual­quier co­sa es épi­ca.

Y no, no es épi­co, es­tás pe­lean­do con ena­ni­to­s.

Sos­pe­cho que el pri­me­ro en en­ten­der la po­lí­ti­ca ar­gen­ti­na fue Duhal­de y tu­vo la ma­la suer­te de ser Duhal­de, y se lo con­tó a los Kir­ch­ne­r, que tu­vie­ron la bue­na suer­te de no ser Duhal­de. Sos­pe­cho que nin­guno de los po­lí­ti­cos que te­ne­mos en el país y no son go­bierno pue­de en­con­trar­se el cu­lo con las dos ma­no­s, una lin­ter­na y un car­tel que di­ga "a­trás tu­yo­". Sos­pe­cho que a pe­sar de las enor­mes de­fec­tos de es­te go­bier­no, la opo­si­ción son los que per­die­ron con De la Rúa. ¿Se acuer­dan?

Sos­pe­cho que no es­ta­mos tan mal co­mo di­cen al­gu­no­s, ni tan bien co­mo di­cen los otro­s, y que las co­sas se van a po­ner un po­co peo­r, y que Cris­ti­na se va al fi­nal de es­te man­da­to, y que va a asu­mir un sio­me, por­que los ma­to­nes no ha­cen es­cue­la, y los ena­ni­tos se van a jun­ta­r, y van a ele­gir al ena­ni­to más ino­fen­si­vo po­si­ble, pa­ra que no pian­te vo­to­s, y así nos va a ir.

Santiago Cabezas / 2012-12-10 16:43:

Y, eso de olvidar tanto para atrás es un golazo para muchos :P

OFFTOPIC: Anda medio como el culito el plugin este de Disqus.

Roberto Alsina / 2012-12-10 16:50:

Algo le pasa, tu comentario está en mi dashboard pero no en el sitio. Y.... apareció. Tardó un cachito nomás.

Santiago Rojo / 2012-12-10 20:47:

"Es cosa de prepotentes": es lo mismo que veo yo. Gracias por ponerlo en palabras!

Roberto Alsina / 2012-12-10 21:35:

Ojo, a los otros les encantaría ser prepotentes, pero como para serlo tienen que ser votados, prefieren decir que ser prepotente es caca.

Santiago Rojo / 2012-12-11 15:07:

Bueno, en realidad coincido con el post completo. Y lo que aclaras va de la mano de "No hay lealtades". Obviamente cada uno va para donde cree que le conviene, dependiendo del momento.

Fede Heinz / 2012-12-10 21:28:

Muy bien resumido...

Hay un concepto que falta, aunque me parece que está presente en la parte de “no hay partidos” y “no hay lealtades”: no hay propuestas ni idearios explícitos. Terminamos votando por Fulano/a, en la esperanza de que, si le toca ganar, en el momento de gobernar haga más o o menos lo que nosotros imaginamos que proponía, pero en realidad nunca nos lo dijo.

Roberto Alsina / 2012-12-10 21:34:

1er teorema menemista: Si hubiera dicho que haría lo que después hizo, no lo hubieran votado.

Ergo, no hay que decir lo que se va a hacer, no sea cosa que no te voten.

Eso lleva al personalismo: votás alguien ue te inspira confianza como persona, no un partido que tenga una plataforma y una ideología.

Fede Heinz / 2012-12-10 22:02:

... lo que por supuesto está condenado al fracaso, porque no podés evaluar si alguien te inspira confianza o no basado solamente en el marketing que la plata puede comprar. Estamos fregados, mal.

Roberto Alsina / 2012-12-10 22:07:

Meh, yo sospecho que es una tendencia autocorregible. No es la primera vez que pasa, ni el primer lugar en el que pasa.

Favio / 2012-12-16 22:10:

Para analizar politica sos un gran programador. Te faltó "son todo' una manga de chorros" para completar las diez verdades de peluqueria.
Fuera de broma, creo que el problema es que son una serie de reducciones, algunas las podría compartir, otras no y otras son empíricamente incorrectas (ya que reducciones). Pero finalmente lo que no comparto (supongo que en el fondo vos tampoco) es que la politica sea simple, la politica es tan compleja como la naturaleza humana.
Tal vez por eso algunos nos refugiamos en la calidez de las ciencias duras (programación) etc, que nos protege de la incertidumbre de las subjetividades que tanto incomodan.
Hay que agachar la cabeza y aceptar la triste noticia de que no se puede describir el mundo a través de un algoritmo.

Roberto Alsina / 2012-12-16 22:48:

La política está llena de gente simple.

Favio / 2012-12-16 23:07:

Porque el mundo está lleno de gente simple, pero en alguna acepción, no creo que exista la gente simple en general.

Roberto Alsina / 2012-12-16 23:14:

Lo que escribí no apunta a simplificar a los políticos. Apunta a que hay que tratarlos como lo que son, que es gente. Los seres humanos somos bastante buenos en la tarea de estimar qué va a hacer otro ser humano.

Fijate que la mitad de lo que escribo es "no hay X". Es sacar cosas, para simplificar, porque son cosas que no existen. Uno puede pensar que un politico haría algo pero se contiene por una lealtad partidaria. Bueno, no hay lealtades partidarias, así que pronosticar se vuelve más sencillo.

Después hay un par de observaciones obvias, que todas las figuras políticas de algún éxito surgidas en los últimos quince años tienen guita. Y que son prepotentes.

Son obviedades, pero son obviedades que a veces (me parece, que se yo) no se ven porque las tapa el discurso. Pero el discurso en sí es vender humo, es más fácil entender la política si no escuchás lo que te dicen los políticos y mirás que *hacen* los políticos.

Pero sí, ponéle que es un post en un blog y no un tratado de teoría de la militancia.

Favio / 2012-12-16 23:55:

Ehh, entiendo pero no comparto, sería largo de argumentar y supongo que no es el lugar. Pero es tu culpa, yo entré para ver tu charla de Python! Ahora me voy a opinar de química por algunos blogs políticos.


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