Skip to main content

Ralsina.Me — Roberto Alsina's website

Devolver

El viernes que viene me voy a París. Me lle­vo a mi mu­jer, a mi nene, y a mi vie­ja. Me lle­vo a mi mu­jer porque nun­ca tu­vi­mos lu­na de miel, en­tonces cualquier ex­cusa es bue­na, me lle­vo a mi nene porque tardé mu­cho, y me lle­vo a mi vie­ja porque se lo de­bo.

Mi mamá tiene 78 años y cuan­do es­tu­di­a­ba, pupi­la, en un cole­gio de mon­jas, es­tu­di­a­ba francés. Y cuan­do es­tudiás francés semipresa, las lec­ciones so­bre París, el li­bro con fo­tos de la torre Eif­fel... se me hace que deben haber si­do ma­te­ri­al de los sueños de esa pi­ba de quince. Yo sé que mi vie­ja sueña con este vi­a­je hace más de sesen­ta años.

Tam­bién lo soña­ba mi viejo que siem­pre con­ta­ba de cuan­do tenía que es­cribir una redac­ción (en francés ob­vi­a­mente) so­bre el puer­to de Le Havre y co­mo no la había he­cho la in­ven­tó al vuelo, hi­zo co­mo que la leía y le pusieron un diez igual, en su se­cun­dario en Re­sisten­ci­a, pero mi viejo se en­fer­mó y se murió.

En­tonces aho­ra que puedo, porque con la tar­je­ta la saco en muchas cuo­tas, y ten­go un de­s­cuen­to, y el pasaje mío lo pa­ga un clien­te, y Tato pa­ga la mi­tad, y alquilar un de­par­ta­men­to al­lá sale lo mis­mo que en Mar del Pla­ta (o lo mis­mo que una carpa en La Per­la), y ten­go un ahor­ri­to, hace un tiem­po le di­je a mi vie­ja que sacara el pas­aporte, que se venía con­mi­go.

Y que no, que es­toy grande, que qué me vas a ll­e­var, para qué, qué voy a hac­er al­lá, pero el ojo bueno se le ilu­minaba, porque mi vie­ja por aden­tro es to­davía esa alum­na pupi­la del cole­gio en San­ta Fe, que tenia que es­tu­di­ar en si­len­cio sus lec­ciones de francés, so­bre esa tier­ra le­jana, exóti­ca de gente con boina.

Y la pla­ta no com­pra la fe­li­ci­dad, pero es­ta plata, jus­to es­ta plata, me de­ja dar­le de re­ga­lo del día de la madre un vi­a­je con el que sueña hace mi vi­da y me­di­a, ir a Mont­martre, sen­tarnos en al­gu­na parte, pedir dos cafés, mor­farnos dos crois­sants, dar­le un be­so a mi Tato, abrazar a mi mu­jer, a mi vieji­ta, salu­dar a mi viejo, y sé que se me va a pi­antar un la­grimón, si se me es­tá pi­antan­do aho­ra, mien­tras es­cri­bo, có­mo no se me va a pi­antar al­lá.

Y me la lle­vo para al­lá. Y va­mos a ser fe­lices.

Comments

Comments powered by Disqus