El Partido De La Red

Una red es un montón de agujeros atados con sogas.

—El Chavo del 8 (Especial vacaciones en Acapulco)

Debo confesar que me enteré de la existencia del Partido de la Red medio tarde, hace poquito. Y ... la verdad, me da un escozor.

Resumiendo lo que entiendo de la propuesta:

  • Meten legisladores
  • Esos legisladores no piensan
  • Presentan las propuestas a votar en una página web
  • La gente vota si o no
  • El legislador vota en consecuencia

Hay una serie de problemas (me parece) con esta idea.

Para empezar, hace que a quien se elija sea irrelevante. Si no va a pensar, la legislatura puede estar formada por perfectos imbéciles (hey, uno de los candidatos estudia astrología) y da lo mismo. Eso probablemente no es malo en sí mismo, pero asume que el único objetivo de la legislatura es votar. Y no es cierto. La legislatura también escribe las propuestas.

Si todos los legisladores fueran del partido de la red, robotitos sin ideología, quién propondría los proyectos a votar? Supongo, de acuerdo a la idea general, que "la gente". Nuevamente, tal vez eso no sea malo en sí, pero en la realidad significa que los proyectos van a venir de los que tienen tiempo y plata para hacerlos. Corporaciones, lobbistas, ONGs grandes, y van a ser siempre en base a intereses particulares.

Otro objetivo de los cuerpos legislativos es el debate, la discusión y la formación de consensos. Con el modelo del Partido de la Red, las cosas se aprueban o no se aprueban y punto. Nunca se mejoran los proyectos. Nunca se balancean intereses sectoriales. Es blanco o negro (bah, rojo o verde en la página). Si te parece que el discurso político argentino está lleno de bajezas, esperá a que se decida el voto en el equivalente de la sección comentarios de Youtube.

Proponen un mecanismo de delegación del voto. La propuesta es que para un voto en un tema en que no te sentís informado, podés delegar tu voto a un experto, cuyo voto adquiere más valor.

¡Eso no es una idea nueva! Por ejemplo, en la "década infame", los peones delegaban su voto a los patrones, que votaban por ellos en su carácter de expertos en todo. Claro, en esas épocas poco iluminadas, si bien todo el mundo sabía que pasaba, mantenían la ficción de que era un delito.

Hay que admirar la aplicación de la tecnología a un problema que ha azorado a los políticos por décadas. El viejo dilema de "¿Cómo me aseguro que si te doy unas zapatillas me votás a favor?" queda por fin resuelto, gracias al Partido de la Red. ¡Votemos en un libre mercado! ¿A cuánto cotiza un voto por el shopping en Caballito? ¿Habrá voto oficial y voto blue?

Claro, esto asume que lo que vota la gente en la página del Partido de la Red es lo que votan los legisladores. Que no te lo garantiza nadie. Yo sospecho que no ha habido, en décadas, fraude electoral significativo en Argentina, porque auditar una elección es muy fácil: vas de fiscal o autoridad de mesa, te gastás un domingo, y auditás un cachito. ¿Quién audita el software de la página del Partido de la Red? ¿Quién audita que el código que se audita es el que se usa? ¿Qué pasa si tiene un bug, votan igual? ¿Qué pasa si alguien se afana los hashes de las passwords? ¿Quién me garantiza que mi voto es secreto? Sospecho que las respuestas a esas preguntas varían entre nadie, magoya, y el gran bonete.

Pero sigamos asumiendo que el software funciona bárbaro, nadie miente, votan los robotitos como corresponde, y todo eso.

Si este fuera el modelo correcto, todo sería unánime en la legislatura. Dado que los legisladores no representan ideas ni ideologías ni proyectos, son básicamente intercambiables. No tiene sentido tener partidos políticos, no tiene sentido separarlos en bloques, no tiene sentido en realidad tener sesiones, si no se va a discutir, ni consensuar proyectos, ni decidir votos.

Si este fuera un modelo correcto, todas las leyes pasarían (o no), siempre con el 100% de los votos, todos los legisladores-robot votando lo mismo a los dos minutos de poner el culo en la banca. Este modelo te dice: si sos minoría no importás. No merecés que se te escuche. Si sos minoría no podés aprobar nada, entonces para qué vas a hablar.

En una legislatura de verdad, con ideas e ideologías, tal vez no haya mayorías. Tal vez haya la posibilidad de que varias minorías superen a una primera minoría, o al menos la obstruyan. En el mundo binario del Partido de la Red, una vez que dijo NO el 50.0001% de la gente no hace falta discutir. No hace falta hablar. No hace falta tu opinión, ni la de nadie.

Sospecho que, con las mejores intenciones, la gente del Partido de la Red cree que están haciendo algo novedoso e interesante. Y sí, algunos aspectos son novedosos, como es novedosa la gripe de cada invierno, e interesante, como es interesante un choque de autos. Pero también me parece que es retrógrado, que incita a la corrupción, que es antidemocrático y que muestra un completo desconocimiento de para qué cazzo sirven los cuerpos legislativos.

AGREGADO

Me han indicado que debería leer las bases de acción política del partido de la red y es, de hecho, una lectura interesante. Por ejemplo, dice cosas como ésta:

El planeamiento urbano que propiciamos se orienta hacia las necesidades sociales y sus estilos de vida.

Ok, que pasa entonces si se presenta un proyecto en contra de ese lineamiento, y mediante mecanismos obvios sale votado positivo en el sitio del partido. Bueno, votan a favor. Hay una completa desconexión entre la propuesta ideológica que llevan y lo que van a votar. En palabras de Menem "si decía lo que iba a hacer no me votaban" pero por lo menos ahí uno podía decir "me mintieron". En este caso es simplemente que no importa. NO IMPORTA lo que digan antes de las elecciones porque su propia garantía de votar según lo que les ordenen garantiza que no importe.

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